Quién está detrás de
Aquí empezó mi inquietud por ganar peso para ser más competitivo en esta modalidad. Por ello me apunté en el típico gimnasio de máquinas de musculación y empecé a seguir unas recomendaciones nutricionales del monitor, las cuales consistían en consumir alimentos altamente proteicos junto con suplementos de hidratos, más proteínas y creatina en polvo.
Este proceso logró sus objetivos en cuanto a ganancia de peso y volumen muscular, pero conllevó una merma en mi estado de salud que se acabó viendo reflejado en mis analíticas con niveles elevados de ácido úrico. Convencido de que podía existir una fórmula que conjugara equilibrio en ambos aspectos, decidí formarme en la Universidad Alfonso X el Sabio en Nutrición humana y Dietética. Al finalizar, seguía con hambre de conocimiento sobre el mundo de la alimentación y amplié mis estudios licenciándome en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universidad Complutense de Madrid.
A día de hoy, mi mujer, mi hijo y yo tenemos un proyecto de vida saludable en el que la alimentación es un pilar fundamental, ya que somos muy conscientes que para poder disfrutar de la vida con los seres que quieres la mejor manera es gozando de buena salud. Siendo lo que comemos y nuestros hábitos los que nos regalan momentos maravillosos para poderlos repetir durante mucho tiempo.
Hoy nos complace compartir estos conocimientos con todos vosotros.
Mario Cárdenes
Nutricionista - Bromatólogo - Educador nutricinal
Hola, mi nombre es Mario y les voy a contar porque he querido ser nutricionista.
De niño recuerdo que comía muy mal, poca cantidad de alimentos saludables y muchas golosinas. Todo lo que eran verduras enteras o legumbres me provocaba arcadas e igual con carnes que no fueran tan tiernas como el pollo. Mis padres me tenían que dar suplementos con vitaminas y calcio. En la adolescencia el apetito mejoró, pero no tanto la variedad de alimentos, que además seguían siendo poco saludables. Me gustaban mucho las pizzas, hamburguesas o bocadillos de establecimientos de comida rápida con sus papas fritas, refrescos y postres golosos, lo cual no me produjo obesidad, más bien todo lo contrario, era un chico de complexión delgada. Mis padres seguían preocupados porque comiera bien, pero era muy difícil, ya que la industria alimentaria siempre ha vendido estupendamente lo que llamábamos comida basura, la encontramos super apetitosa por sus anuncios extraordinarios y en aquella época tampoco había mucho conocimiento respecto a lo perjudicial que podía llegar a ser, cargada de azucares simples, grasas saturadas, conservantes, escasas proteínas, fritos, etc.
Cuando llegué a la edad de 15 años practicaba vela, un deporte que me ha encantado toda la vida. En ese momento tuve que cambiar de modalidad de barco, dejar atrás la categoría optimist y saltar a láser con vela estándar; para no enrollarme, se requiere un peso ideal que oscila entre 75 y 85 kilos, baremo que distaba bastante de mis aproximadamente 60 kilos y 183 cm de altura.
La brújula de
Ayudar a las personas a mejorar su salud mediante una alimentación fácil de entender, basada en la evidencia científica, adaptada a su realidad y construida sobre hábitos que puedan mantenerse toda la vida.
Nuestra misión
Queremos que acudir al nutricionista deje de significar "hacer dieta" y pase a significar aprender a cuidar de uno mismo.
Nuestra visión
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Ciencia: Todo lo que recomendamos tiene una base científica.
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Cercanía: Escuchamos antes de proponer.
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Individualidad: No existen dos pacientes iguales.
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Honestidad: No prometemos resultados imposibles.
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Autonomía: Queremos que el paciente comprenda su alimentación para que pueda tomar decisiones con confianza y que deje de depender de nosotros.
Nuestros valores